Los preservativos están diseñados para utilizarse como método de protección durante las relaciones sexuales, pero en ocasiones pueden romperse. Cuando sucede, es normal que aparezcan muchas preguntas al mismo tiempo: ¿qué hago?, ¿hay riesgo de embarazo?, ¿qué pasa con las infecciones de transmisión sexual?
Lo primero es no entrar en pánico. Lo importante es actuar con rapidez y tener claro qué aspectos deben evaluarse.
Lo primero: detenerse y retirar el preservativo
Si notas que el preservativo se rompió durante la relación sexual, lo recomendable es detenerse y retirarlo.
Después, conviene comprobar si el preservativo salió completamente o si alguna parte quedó dentro. Si no puedes retirarlo con facilidad o tienes alguna preocupación, es recomendable consultar con un profesional de salud.
A partir de ahí, la situación debe evaluarse según el tipo de exposición que ocurrió.
¿Existe riesgo de embarazo?
Si hubo contacto entre semen y la vagina después de que el preservativo se rompiera, puede existir riesgo de embarazo.
En ese escenario, es importante consultar lo antes posible con un profesional de salud o un servicio de orientación médica para conocer las opciones disponibles y determinar cuál corresponde según el caso.
La anticoncepción de emergencia, por ejemplo, tiene consideraciones relacionadas con el tiempo transcurrido, por lo que no conviene esperar innecesariamente para buscar orientación.
¿Y qué pasa con las infecciones de transmisión sexual?
Una rotura también puede generar preocupación por una posible exposición a una infección de transmisión sexual (ITS).
El riesgo depende de diferentes factores, entre ellos la situación de la pareja y el tipo de contacto que ocurrió.
Si existe una posibilidad de exposición, consultar con un profesional de salud permite determinar si es necesario realizar pruebas, seguimiento u otras medidas.
No todas las ITS se comportan de la misma manera y algunas pueden no producir síntomas inmediatamente.
¿Hay que esperar a tener síntomas?
No necesariamente.
Esperar a que aparezcan síntomas para buscar orientación no siempre es la mejor estrategia. Algunas infecciones de transmisión sexual pueden no generar síntomas evidentes.
Por eso, cuando existe una exposición que genera preocupación, es mejor consultar y explicar exactamente qué ocurrió. El profesional podrá determinar si se requieren pruebas o algún seguimiento.
¿Cómo saber por qué se rompió?
Después de un susto como este, es normal intentar descubrir qué salió mal.
Un preservativo puede dañarse por diferentes circunstancias relacionadas con su manipulación, almacenamiento o utilización. Por eso es importante seguir las instrucciones del fabricante y revisar el producto antes de utilizarlo.
También conviene comprobar que el empaque individual esté intacto y que el preservativo no haya superado su fecha de vencimiento.
No continúes usando el mismo preservativo
Si un preservativo se rompe durante la relación sexual, no debe simplemente colocarse nuevamente ni intentar repararse.
Debe desecharse y, si se decide continuar la actividad sexual, utilizar un preservativo nuevo.
